El desafío de buscar trabajo después de los 45

Si nos guiáramos por las imágenes publicitarias y las campañas, se diría que todas las organizaciones buscan colaboradores menores de cuarenta años. Ágiles, dinámicos, expertos en colaboración y amantes de los entornos flexibles. Pero, ¿qué pasa con todos aquellos que tienen más de 45?

Si bien peinar canas significa contar con importantes cualidades como la experiencia, la madurez y el sentido de la responsabilidad, muchas veces, por el peso de los prejuicios y preconceptos, el mercado laboral no valora debidamente estos atributos del talento senior.

Ya sea por motivo de reformas de las propias organizaciones o por la búsqueda personal de nuevos desafíos, muchos profesionales deben afrontar la búsqueda laboral en un contexto en el que la edad puede presentarles obstáculos y barreras.

Si esa es tu situación, entonces tené en cuenta estos consejos que te pueden ayudar a mejorar tu empleabilidad en un mercado laboral adverso:

  • Ponete al día con las últimas tecnologías: aprendé de todos y de todo. Que los reclutadores sepan que estás constantemente mejorando tus habilidades en las últimas innovaciones. Destacalo en tu CV y en tu LinkedIn. Mantené todos tus perfiles al día, modernizalos y evitá poner tanto foco en todo lo que hiciste y toda tu trayectoria y priorizá la atención en tus nuevas capacidades.
  • Revisá tus requisitos en concepto de salario y beneficios: una de las tantas razones por las cuáles las empresas contratan jóvenes sin experiencia es debido a que pueden reducir costos. Asegurate de poder justificar la remuneración que solicitás sin declinar tus expectativas y proporcioná siempre un marco para hacer tangible el valor que aporta tu experiencia.
  • Adaptación: la clave será tu capacidad de adaptación a nuevos desafíos. Destacá tus competencias vinculadas a la flexibilidad, la colaboración y el liderazgo. Tené presente que tu edad, en combinación con tu habilidad para estar al día con las últimas tendencias, te habilita para ser un gran mentor.
  • Investigá: cada organización tiene una cultura particular y una visión del mundo propia que se traduce en prácticas, actividades, formas de organizar el trabajo y el ambiente laboral que la distingue. Así, si conseguís una entrevista, vas a saber cómo vestirte, cómo presentarte y qué cosas de tu perfil tienen más afinidad con la empresa.
  • Redes sociales: son fundamentales para mostrar que estás atento a tu marca personal. Casi el 80% de los empleadores utilizan redes sociales para reclutar talentos y el 94% utiliza LinkedIn. Preocupate por pulirlos, depurarlos de información innecesaria y modernizarlos para que te presenten como un candidato de alto valor. Eso supone tener en cuenta las fotografías de tu perfil, los comentarios que pueden ver los que visitan tus redes y las actividades que realizás. Tu círculo profesional tiene que poder convivir con tu vida personal.

La búsqueda laboral es algo difícil para todos, sin importar la edad. Pero la madurez trae resiliencia, y la resiliencia es la capacidad de perdurar y seguir de pie ante la adversidad.

Estuviste en muchas oficinas, tuviste jefes de todo tipo, atravesaste situaciones que otros no. Todo eso cuenta siempre y cuando puedas transformarlo en aportes profundos para tu nueva posición.

Más allá del contexto y las barreras que se presenten, siempre hay un empleador que necesita sumar talento con experiencia y capacidad. Aprendé a dirigir tu foco en busca de esas oportunidades y no dejes nunca que el desánimo te gane.

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