Durante quince años, la vida de Ehsan Masud estuvo marcada por el pulso rítmico de Canary Wharf, en Londres. Como contador certificado por CIMA, recorriendo los pasillos revestidos de mármol de Morgan Stanley, Barclays y HSBC, vivía en un mundo de rutinas formales, donde el riesgo se calculaba con cuatro decimales y las trayectorias profesionales eran lineales.
Luego llegó el silencio de 2020. Aislado y observando cómo el mundo cambiaba a través de una pantalla, Masud vio algo que lo llevó a abandonar la seguridad de la banca institucional para adentrarse en el “salvaje oeste” de los activos digitales.
«Viví de primera mano la explosión del fintech… las empresas se vieron obligadas a una transformación digital acelerada», recuerda Masud. «Fue un acto de fe. Quería salir de ese entorno tan regulado y estructurado. Buscaba algo más dinámico».
Hoy, Masud es Chief Financial Officer en la primera línea de la revolución de los activos digitales en los Emiratos Árabes Unidos, una región que define como el nuevo “hub fintech global”. En una conversación amplia con Konstantinos Parisopoulos, de Randstad, dirigida exclusivamente a la comunidad de finanzas y contabilidad, Masud expone un modelo para el líder financiero moderno: alguien que no solo custodia el balance, sino que actúa como arquitecto del futuro.
Randstad (R): Pasaste 15 años en la cima de la banca tradicional: Morgan Stanley, Barclays, HSBC. Un entorno muy seguro y estructurado. ¿Cuál fue el detonante concreto que te llevó a cambiar eso por la volatilidad de los activos digitales?
Ehsan Masud (EM): Fue la pandemia. Estando en casa, viendo cómo el mundo cambiaba a través de una pantalla, me di cuenta de que las empresas se estaban viendo forzadas a transformarse digitalmente de un día para otro. Viví de primera mano la explosión del fintech y, sinceramente, quería salir de ese entorno tan regulado y formal. Buscaba algo más dinámico. Dejar una carrera lineal por un sector que muchos todavía miraban con escepticismo fue un salto de fe, pero era evidente que la infraestructura financiera estaba cambiando de manera profunda.
R: A menudo se describe al mundo cripto como el “salvaje oeste”. ¿Tuviste que desaprender hábitos institucionales o fueron, en realidad, tu mayor activo?
EM: En realidad, todo lo contrario. Esos hábitos son más necesarios que nunca. En este entorno, muchas veces hay que ser “el adulto en la sala”. Cuando venís de la banca posterior a 2008 o de marcos regulatorios estrictos, aportás una disciplina que las startups necesitan desesperadamente.
Tomemos las stablecoins, por ejemplo. Para el usuario promedio, parecen simples dólares digitales. Pero como CFO, debo aplicarles un marco de riesgo institucional: evaluar los mecanismos de rescate, la calidad de las reservas y el riesgo de contraparte. Se pueden usar las herramientas tradicionales de las finanzas, pero con un nivel de rigor mucho mayor, porque las redes de seguridad no son las mismas que en la banca tradicional.
Cita destacada: «No somos un costo para el negocio ni una casilla que marcar. Los ingenieros construyen el motor, pero Finanzas diseña el sistema de navegación para asegurarse de que el auto no se estrelle mientras va a 200 km por hora».
R: Hablemos del aspecto técnico. Para controllers y contadores, las normas contables para cripto todavía están evolucionando. ¿Cómo se gestionan los estados financieros cuando las reglas aún no están completamente definidas?
EM: Es cierto que las normas no siempre lograron seguir el ritmo, pero las herramientas existen si se sabe dónde buscar. Hay que enfocarse en la intención regulatoria: mitigar riesgos y presentar una imagen fiel del negocio.
- Hay tres normas en las que me apoyo especialmente:
IFRS 15, clave para el reconocimiento de ingresos y para evitar la tentación de anticiparlos, algo muy común en proyectos tecnológicos. - IAS 1, fundamental para las revelaciones de liquidez, sobre todo cuando se gestiona una combinación de moneda fiduciaria, criptoactivos y commodities como el oro.
- IAS 2, particularmente interesante para startups, ya que permite capitalizar costos de infraestructura durante la fase de construcción, evitando que el estado de resultados muestre pérdidas significativas en los primeros años.
R: Mencionaste que la tesorería tradicional se está volviendo obsoleta. ¿Cuál es la diferencia real entre mover dinero vía blockchain y hacerlo a través del sistema Swift?
EM: Es como comparar el envío de una carta con el envío de un correo electrónico. En el sistema tradicional, un pago internacional puede tardar entre 3 y 5 días en acreditarse, pasa por varios bancos corresponsales y tiene un costo elevado.
En blockchain, puedo mover ese mismo valor de manera inmediata, segura y con total trazabilidad. Prácticamente sin costo. Estamos viendo cómo pasa de ser una herramienta especulativa a convertirse en infraestructura real. Por ejemplo, el Ministerio de Finanzas de los EAU ejecutó recientemente una transacción gubernamental utilizando un dirham digital. Ese es el futuro de la tesorería: liquidación instantánea sin comprometer la confianza.
R: Actualmente vivís en los EAU. ¿Por qué elegiste esa región por sobre Londres o Nueva York?
EM: Los EAU crearon un “sandbox” extraordinario para el fintech. En Occidente, la relación con los reguladores suele ser formal, distante y, a veces, confrontativa. Acá, los reguladores del ADGM o del DIFC pueden llamarte por tu nombre.
No se trata de evitar la regulación, sino de dialogar. Impulsan la innovación mientras exigen controles institucionales sólidos. Esa claridad permite escalar y atrae capital institucional, porque los inversores saben que la gobernanza está garantizada.
R: Noté que recientemente hiciste una distinción entre FP&A (Financial Planning & Analysis) y lo que llamás “BP&A”. ¿Cuál es la diferencia?
EM: Creo que el FP&A se está quedando atrás. Muchas veces solo indica si estás dentro o fuera del plan; eso es mirar al pasado.
BP&A—Business Performance & Analysis—explica por qué te desviás del plan y, más importante aún, qué hacer al respecto. Transforma a Finanzas de un centro de costos en una herramienta de performance. No deberíamos limitarnos a controlar números. Tenemos que ser socios estratégicos, trabajando junto a operaciones y marketing para impulsar el negocio.
R: Para cerrar, ¿qué consejo le darías a un Director Financiero que aspira a convertirse en CFO en esta nueva economía de acá a 2030?
EM: La era del CFO “contador de resultados” terminó. Si querés liderar en el futuro, no podés ser solo quien dice “no” o quien reporta lo que pasó el mes pasado. El futuro es de los Arquitectos.
No temas a la automatización del trabajo transaccional; abrazala. Dejá que la IA se encargue de la carga de datos y las conciliaciones. Esa liberación es tu mayor oportunidad, porque te permite enfocarte en lo que realmente importa: el diseño estratégico.
Mi consejo es dejar de verte como una función de soporte y empezar a verte como copiloto. Los ingenieros construyen el motor, el equipo comercial acelera, pero nosotros diseñamos el tablero y el sistema de navegación. Nos aseguramos de que el auto no se estrelle a 200 km por hora.
Tenés que ser el puente, el traductor entre la brillantez caótica de la innovación y la necesidad rígida de la regulación. Es un lugar apasionante para estar. Dominá los fundamentos —sé primero un excelente contador— y luego usá esa base para construir algo resiliente. No te limites a medir el valor: creá el marco que permite que ese valor exista. Esa es la diferencia entre un gerente y un líder.
sobre ehsan masud.
Ehsan Masud es Chief Financial Officer certificado por CIMA, especializado en activos digitales, banca de inversión y cumplimiento regulatorio. Con más de 15 años de experiencia en instituciones globales como Morgan Stanley, Barclays y HSBC, dio el salto al sector fintech en 2021 para liderar operaciones financieras en empresas de blockchain y activos digitales. Actualmente reside en los Emiratos Árabes Unidos, donde se enfoca en tender puentes entre la gobernanza institucional tradicional y la economía digital emergente.